The Voices
Behind every cat in this series there are people who chose not to look away. They show up every day — in the cold, in the heat, in the middle of a pandemic — with food, medicine, and a dedication that asks nothing in return.
These are their words.
“Desde hace más de 40 años, los gatos de la calle forman parte de mi vida.
Ser voluntaria no es solo ir a darles de comer: es preocuparte por ellos cada día, observar cómo están, conocer sus rutinas, sus miedos y sus formas de confiar.
En los últimos años, especialmente desde 2019 y 2020, se han visto algunos avances con las esterilizaciones. Ha sido un camino lento, con mucho esfuerzo y mucha lucha, pero cada pequeño logro cuenta.
Gracias a ese trabajo, muchos gatos han podido vivir mejor y llegar a la vejez, que ya es mucho decir.
Yo voy todos los días porque ellos me esperan. Y eso me hace feliz. Para mí es un honor que cada noche estén allí, esperando mi llegada. En cierto modo,ellos también me acompañan a mí.
Son parte de mi vida, de mi historia y de mi esencia.
Me siento feliz de haber podido ayudar, humildemente, con las herramientas que he tenido. Y siempre estaré agradecida a todas las personas que, de una manera u otra, han ayudado también a cuidar de ellos.”
Rosa, cuidadora veterana de Colonias Felinas Viveros.
“Alimentar una colonia de gatos es un compromiso de por vida, que implica esfuerzo económico y mental.
Cuando eres consciente del sufrimiento animal de aquellos que viven en la calle, que no tienen refugio, ni acceso a comida y agua, con peligros diarios (tráfico, perros, personas incívicas); cuando te das cuenta que eso no es una forma de vida para un animal doméstico, pues en la mayoría de los casos, son resultado de un abandono irresponsable, perpetuando unas lamentables condiciones de vida, el mirar para otro lado, para un 12% de la población que siente empatía por los animales, gatos en este caso, no es una opción, y te implicas: animales y personas sentimos igual.
Gestionar una colonia es atender necesidades básicas como alimentación, pero también visitas veterinarias tan elementales como esterilizaciones masivas para prevenir futuras camadas. El objetivo final de los voluntarios de colonias felinas es que no haya gatos en calles, ni en parques, ni solares. Los gatos son animales domésticos, y su lugar es en un hogar.
La OMS ya declaró hace décadas que la única forma de controlar a los gatos es el método de captura, esterilización y reintroducción: CER, que desde los años 90 lleva aplicándose en otros países, y que, afortunadamente, después de mucha lucha y activismo se está implantando en España, por medio de la Ley de Bienestar Animal 7/2023. Demostrado queda que los métodos de retirada y gaseamiento, aparte de ser una práctica cruel e infectiva, hacía que los gatos se reprodujeran y colonizaran espacios que quedaban libres.
Estos nuevos tiempos traen cosas buenas, y es importante divulgarlo entre la ciudadanía que lo desconoce: La ley es clara: los animales de la calle son responsabilidad de los ayuntamientos, las colonias con sus puntos de alimentación están autorizadas, y los voluntarios acreditados los cuidan.
Las RRSS han ayudado mucho a conocer qué se hace en otros países, captar voluntarios, difundir la labor realizada, fomentar adopciones y conseguir donaciones para pagar alimentación y veterinarios. Entre todos podemos ofrecerles una mejor vida: No más gatos en las calles.”
Adelina, cuidadora y voluntaria en colonias felinas desde los años 90.
“Mi voluntariado llego en un momento muy complicado, en plena pandemia donde no podíamos salir a la calle, pero ellos nos esperaban hambrientos, ¿como no íbamos acudir? Entre al caos y el miedo, nunca dejamos de cuidarles.
El primer día que llegue estaban muy hambrientos, en los huesos y enfermos. Muchos bebes enfermos, adultos que necesitaban cuidados veterinarios… Con mucho esfuerzo, sacrificio a veces incluso personal, muchas visitas al veterinario, conseguí estabilizar esa zona del parque. Empece a llevar las redes sociales y funde legalmente la asociación de Colonias Felinas Viveros. Conseguimos nuevos voluntarios, la gente se involucro con acogidas, adopciones, donaciones. Pedimos nuestra primera subvención gracias a la asociación legalmente fundada.
Algunas zonas del parque mejoraron mucho y otras que estaban muy bien controladas se volvieron caóticas. ¿Por que? El parque es un lugar abierto, donde suceden abandonos y gatos de diferentes zonas acuden al parque en busca de comida o una hembra en celo. Con tan solo una hembra no esterilizada, nacen camadas y puede descontrolarse por completo la estabilidad de la colonia.
Es muy difícil para mi resumir 6 años de cuidados, alimentación, medicación y acompañamiento en la muerte en unos párrafos. No tengo palabras para expresar mi gratitud hacia los gatos y las personas que me han acompañado en este periplo.
La gente suele pensar que los salvamos, pero a mi me han salvado ellos y han cambiado por completo mi vida. Actualmente vivo a 400km de ellos, pero la distancia no es un impedimento para seguir ayudando.”
Aysha, fundadora de la asociación de Colonias Felinas Viveros.
“Empecé a acudir como voluntario al parque de Viveros a principios de 2020.
La situación en la colonia no era buena, pero con mucho esfuerzo las cosas mejoraron. Suena sencillo, pero esa sencilla frase “con mucho esfuerzo las cosas mejoraron” tiene detrás de si meses y meses de esfuerzo, estrés, preocupación y tiempo, mucho tiempo de dedicación.
La tarea más importante, y que todo el mundo puede entender, es proporcionarles agua y alimento. Y dentro de lo que cabe, es una tarea más o menos agradable, porque puedes estar observándoles mientras comen e interactuar con ellos, y los gatos se van acostumbrando a ti.
Sin embargo, a medida que pasas el tiempo en la colonia, te das cuenta que solo alimentar no es suficiente. Los abandonos, gatos que se mueven de otra zona, y las nuevas camadas hacen que la situación empeore con el paso del tiempo. Eso sin contar los gatos que enferman, con el estrés que implica mucho estrés, tanto para el animal como para el voluntario, ya que implica el tener que cogerlos, visitas al veterinario, tratamientos…
Por eso es tan importante el método CER, para evitar que lleguen nuevos gatitos a un mundo en el que, a pesar de todos los esfuerzos de los voluntarios, la mayoría no sobrevive. Y una vez has conseguido esterilizar a todos los gatos, puedes permitirte un pequeño respiro, pero este respiro dura poco tiempo.
El día a día de la colonia (y con ello, la carga psicológica que sufrimos los voluntarios) depende de ciclos estacionales (que afectan tanto a la cría como a las enfermedades) y del paso del tiempo, ya que por diversos motivos se van incorporando nuevos gatos a la colonia a los que atender.
El trabajo nunca termina, pero si todo va bien, hay pequeñas épocas en las que todo está tranquilo en la colonia, y puedes estar tranquilo y orgulloso de ver como, gracias a tu contribución y la del resto de voluntarios, todos los gatos están tranquilos y disfrutando lo mejor que pueden de la vida.
Javier, voluntario de Colonias Felinas Viveros desde 2020.
“Me llamo Carmen y junto a mi hermana Maria Amparo llevamos 15 años gestionando la colonia.
Llevar una colonia no es solo dar de comer, esterilizar y cuidarlos cuando están enfermos es comprender que quieran jugar, sacamos tiempo para que puedan interactuar y jugar con nosotras, no podemos darles un hogar, pero intentamos darles amor. La felicidad de ellos es la nuestra, porque a pesar de que yo soy alérgica a ellos y hay veces que lo paso muy mal, da mucha satisfacción ver sus caritas de felicidad pero a la vez tristeza cuando nos vamos, sobretodo en invierno, de ver que no dormirán calentitos y bajo un techo, que el ayuntamiento no les pone ninguna casita ni refugio.
Mientras seguiremos haciendo lo que este en nuestra mano porque son una parte muy importante de nuestras vidas, y pienso humildemente que nosotras para ellos. Siempre tuve claro desde que empecé que hay que esterilizar para que no surjan problemas, porque en la calle los gatos no deberían estar. Todos deberían estar en un hogar y no tan expuestos a peligros y gente incívica. Eso es cuidarlos de verdad.
Un aspecto positivo del ayuntamiento y Modepran es que ayudaron bastante al principio con el método CER, pero después nos encargamos nosotras pagándolo todo. Esterilizamos a más de 50 gatos gracias a una compañera que colaboraba a través de su tienda que tenia un consultorio veterinario y nos hacia precio.
Carmen, cuidadora de Colonias Felinas Viveros junto a su hermana María Amparo, desde hace más de 15 años.
¿Qué cómo acabaron importándome por los gatos comunitarios?
Supongo que sólo se trata de ser una persona sensible. Crecemos en la idea de que los gatos se buscan la vida, es lo que todo el mundo repite. Pero por alguna razón, tú los ves solo de noche, siempre agazapados, siempre buscando la sombra para que no les vean, siempre en busca de un poco de comida o agua...
Y entonces una noche, ves a una mujer, casi siempre es una mujer, que lleva comida y agua. Va muy cargada. Y empiezan a aparecer gatos, de entre las sombras, esos que “saben buscarse la vida”, esos que están escondidos, esperando que llegue la única persona a quien les importan… Y así empecé ayudando a aquella mujer algunas noches, y también sobretodo, a llevar gatos al veterinario, a rescatar y acoger gatos abandonados que aparecían por aquella colonia y a los bebés ya no lactantes, y a intentar cazar, reunir dinero y esterilizar… Entonces no había ningún compromiso municipal, ni CER ni nada, los gatos eran, sencilla y sistemáticamente ignorados “con suerte” y en lo peor y no pocas veces, considerados plaga…
Cuando me mudé a esta ciudad ya tenía muy claro que iba a continuar intentando ayudarles. Entonces ya “las gateras” se estaban empezando a organizar y me dijeron que en Viveros había una colonia que se iba a quedar sin cuidadora y allí empecé, hace 12 años. Durante este tiempo ha habido algún cambio por parte de las administraciones, básicamente algo de ayuda con el CER, que no soluciona el problema.
Por qué con el CER, las personas que cuidamos las colonias asumimos en exclusiva todos los gastos y realizamos todo el trabajo, excepto la intervención quirúrgica. Alimentar, mantener limpia la colonia, dar caza a los que no están esterilizados, llevarlos y recogerlos tras la esterilización. Y todo eso, trabajando, y si tenemos en cuenta que el trabajo de los veterinarios, se realiza en horario y días laborales: ¿de qué manera el CER va a ser efectivo?
Se necesita más implicación y más inversión por parte de las administraciones para cumplir esta ley.
Meri, voluntaria de Colonias Felinas Viveros desde hace 12 años.